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El Oráculo de Ifa

Blog dedicado al Conocimiento y enseñanza de la metodología de Ifá y de Osha y para compartir ideas sanas

Tratado de Eggún

 

 

 

 

 

 

 

 

 Tratado de Eggún

 

Los Eggún, espíritus de la vida y de la muerte, pues ellos son los que de una forma u otra, están en los dos planos.  Estos son los intermediarios entre los vivos, los Orichas, y los espíritus que nos asisten, basándonos en los distintos tipos de Eggún que podemos clasificar, a modo de “ jerarquías “.  Realmente, se le da la definición de Eggún a los espíritus de los antepasados en esta religión.  Aunque la palabra Eggún o Egungún determina por muchas etnias hueso o esqueleto, se aplica también, a muchos términos espirituales, por la fonética tan complicada de esta lengua Yoruba, pero en su mayor parte es para referirse, a todo lo que concierne definir cualquier tipo de fenómeno, que es normal en este campo. Como por ejemplo, se denomina Egungún a los adeptos de este culto, cuando se colocan la ropa ceremonial para realizar algún acto, dentro de ese traje ceremonial  se cree, que los mismos se transforman en espíritus mientras lo tengan puesto en la ceremonia.  Sin duda alguna, son los que por mediación de oráculos, como el del coco, determinan y dan el permiso para que las ceremonias lleguen hasta el mismo Olofi.......

 

 

 

 

 

 

 

 

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Egungún

 

La creencia en la existencia de los espíritus, antepasados, difuntos y otras seres, entre los yorubas, no está en ninguna parte ilustrada mejor, que en el caso del culto a Egungún, el del culto a Adamu-Orisa, o Eluku. El culto de Oro, Eluku o Agemo es, la de adoración a un espíritu único. El culto Egungún es la de numerosos espíritus que pueden aparecer en  cualquier momento y especialmente en importantes ceremonias de consagraciones.

 

 El último culto muestra que los yorubas creen, que los espíritus de miembros de la familia fallecidos no se alejan nunca, y que ellos están preparados para tomar parte activa, en todos los asuntos pertenecientes a los bienes de la familia o de la comunidad.  Mientras que el sentimiento que impulsa a la adoración a las deidades de los espíritus descritos arriba es principalmente el del miedo, los principales sentimientos en el caso de Egungún son los de afecto y reverencia.    

      

 El sentimiento del miedo, no está completamente ausente, para los seguidores de Egungún, la pena de muerte está considerada como sacrosanta e inviolable. Pero el sentimiento dominante es el de afecto para los difuntos, y la aparición de sus espíritus en la forma materializada de Egungúns es una demostración de la indisoluble unión existente entre los miembros vivos y muertos de la comunidad. Un Egungún está considerado por lo tanto, como una personificación del espíritu de una persona muerta que vuelve del cielo para visitar a su gente.

 

De aquí se le llama un Ará-Orún, ( ser del otro mundo). Aunque el vocablo Ará, significa tierra o procedencia, se utiliza como determinativo de origen, y Orún, se le atribuye como vocablo, el lugar de los muertos o espíritus.  Por eso podemos decir que Ará Orún, es el Otro Mundo o el Mundo de los Muertos. Este, siempre aparece en la forma de un hombre completamente cubierto de la cabeza a los pies con el traje conocido como Achó Aggó, con una apertura hecha en la parte que cubre el rostro, que le permite ver el mundo exterior. El traje simboliza el mundo de Ará Orún, el bailarín que interpreta la danza o ceremonia, simboliza al espíritu en cuestión, y la apertura a la altura del rostro, simboliza la ventana del mundo de los Muertos, por la cual Ellos nos ven y vienen a visitarnos.  El traje, está hecho, con telas o hierbas del lugar, similar al utilizado en las ceremonias a Oro, o Orun, que se confecciona con mariwó, fibras de la parte central sin abrir, o cogollo de palma real.  Distinguidos Egungúns llevan una máscara de madera, pues esto hace que la representación esté mucho más a la altura espiritual y representativa de la imagen de un espectro. Ninguna parte del cuerpo de Egungún puede estar visible.

 

Un Egungún puede aparecer en cualquier momento. Puede hacerlo, o bien solo, o acompañado solamente por una o dos personas conocidas como Atokún, o  guardianes. Esto sucede en las sesiones o labores espirituales de muchos cultos,  en los cuales siempre el médium, tiene a su llamado banco, que ayudará al espíritu en el momento de la posesión a dar los mensajes etc. Cuando los Egungún en algunas ceremonias colectivas  van por la calle, él lleva un látigo flexible y habla con voz de ventrílocuo, dando por eso la impresión de que es un auténtico espíritu o muerto.  Esto sucede con los trances del espiritismo de Allan Kardec, en el que los seres que asisten a los médium, no hablan de una forma totalmente clara, sino balbuceante y confusa, mezclando dialectos e idiomas casi incomprensibles por el entendimiento personal, pero fácilmente legible por su “ banco “ o asistente. Todos evitan escrupulosamente tocar sus ropas. Aquellos que son adoradores de Egungún se inclinan o arrodillan cuando él se aproxima. Otros le ofrecen incluso regalos y bebidas como ofrendas típicas. Esta práctica de dar regalos a Egungúns, ha llevado a la degeneración del culto, hasta una forma de mendicidad en épocas recientes. Supuestos mendigos que se avergonzaban de ser calificados así, encuentran ahora conveniente asumir el papel de mendigos dignificados bajo la capa de un Egungún.

 

Esto sucede en algunos lugares y centros de desarrollo espiritual, de nuestros países latinoamericanos, incluso en donde menos lo imaginamos, donde lejos de ser médium, se sugestionan y dejan creer a los profanos que a través de ellos puede estar un guía espiritual o incluso uno de sus familiares difuntos. Realmente, si psicológicamente lo estudiamos, estas personas tratan mediante estas hazañas, de una forma consciente o inconsciente, aplacar sus necesidades de inferioridad ante verdaderos religiosos, o de solucionar un problema de personalidad, o incluso económico.

 

Lejos de todo esto, y retomando el tratado de Egungún, en estas ceremonias u homenaje pueden aparecer pequeñas compañías de Egungúns, que desfilan por las calles de la misma forma que el Egungún solo.  Reciben ofrendas y regalos de la misma manera, como si fuera el mismo Egungún, que se desdobla espiritualmente por el pueblo o la aldea en cuestión.

 

En algunas ciudades, los adoradores y sacerdotes de Egungún, forman logias o asociaciones, dentro de las cuales se preparan a los mismos, y las ceremonias que conlleva la atención, la adoración y las tradiciones anuales de Egungún.  En cada asociación hay un jefe Egungún. Dentro de estas logias, pueden haber una cantidad de adeptos muy numerosa, pero como coordinador siempre hay un jefe, el cual es el que lleva el mando.  Otros jefes sirven de apoyo desde otras aldeas o pueblos, incluso con sus propios títulos personales como: Egungún Ajolojo, Egungún Ajofoyinbo, Egungún Ayé, Egungún Oyá.

 

De todos los Egungún, Oyá es el más temido. Cuando él aparece, va acompañado por un gran grupo de Atokúns, y de hombres mayores llevando látigos. Al frente de los Egungún va un grupo de mujeres que van vestidas hasta la cintura, quedando el resto desnudo. El Egungún Oyá, lleva un traje más completo y pintoresco que los demás, ya que utiliza una máscara de apariencia misteriosa que lo sume mucho más en el mundo de Ará Orún.

 

Se supone que Egungún Oyá ha sido importado del Distrito Níger. Oyá es el nombre de la diosa del Níger, Oyanzán entre los Yoruba, y Addañe Kuruñé entre los Arará, se dice, que el espíritu encarnado de la misma en el cuerpo de un humano, hace de hombre como divinidad y no de mujer o diosa. De aquí, que la aparición de Egungún, es anunciada por un grupo de mujeres, y por lo que a las mujeres se les permite completamente tomar parte en el desfile.  Siempre que se va a realizar una ceremonia Egungún en un pueblo o aldea, el jefe de la misma estimará si es oportuno o no, el realizarla, pues se ha de preguntar a Ará Orún si es propicia la ceremonia, incluso determinar el motivo de la misma.

 

El incumplimiento de esto puede llevar a serias consecuencias, por romper las normas, que normalmente son muy severas en este plano espiritual. A veces las asociaciones de una ciudad pueden ser amenazadoras políticamente, o provocadoras  y la ceremonia de una asociación puede ser prohibida por otra, bajo la pena de consecuencias graves. Una representación Egungún es muy interesante y muy didáctica de ver.  Para comprenderla incluso definirla, podemos decir que es la sangre de esta cultura, pues las ceremonias son tan complejas que no se puede decir en ningún momento que es un culto primitivo, dada las bases lógicas que representan cada uno de los movimientos religiosos de esta etnia.. Independientemente de los deberes y ceremonias que realizan los miembros de la asociación.  La multitud reunida, para contemplar la representación, los súyeres de Egungún, así como de otras divinidades, mas el complejo retumbar de los Añá, durante la ceremonia, es siempre lo mejor que los Yorubas pueden dar. 

 

 

 

La representación da a los Oló Añá, da una oportunidad de demostrar su destreza de percusión dentro de las mismas ceremonias, llegando estos sonidos a comunicarse espiritualmente con las divinidades y transmitirles los mensajes de la ceremonia. Diversos ritmos se emplean para marcar las diferentes partes de la representación. Unos son usados para anunciar la llegada del jefe Egungún,  otros para señalar que es inminente una exhibición especial, mientras que el Oló Añá mayor, usando el lenguaje del tambor, enumera los títulos ancestrales del jefe Egungún o de cualquier otra persona distinguida que pueda estar presente.

 

Un verdadero sacerdote Egungún, estando en trance con un Eggún, tiene el poder de metamorfosearse en animales y de cambiar el sexo, desde el punto de vista espiritual, aunque muchos investigadores afirman que incluso en el plano físico. Una exhibición de este poder, se hace cuando hay una representación Egungún de una magnitud ceremonial muy importante.  El hecho de que se crea, incluso, no en las tribus, sino por la mente extranjera de que es posible metamorfosearse en un animal, o incluso de cambiar físicamente de sexo, se debe a la importancia de las historias que en el país Yoruba se comentan como leyendas.  De las genuflexiones que son capaces de realizar con el cuerpo, estos danzarines en el momento del trance.  En algunas leyendas en las que creen, se dice que algunos Egungúns con poderes sobrenaturales, pueden transformarse en animales o realizar en sus cuerpos auténticas metamorfosis.

Estos Egungún, se pueden confundir como espíritus, y no es así.  Cuando decimos Egungún, nos referimos a los trajes de los danzarines, que interpretan los movimientos de los Eggún, y en lo que se cree es, en que cuando una persona se viste con un traje Egungún para bailar en una ceremonia, se puede transformar en un espíritu, incluso realizar las hazañas anteriormente comentadas.

 

Se dice en la historia que un Eggún, sin el permiso del jefe Egungún de la ciudad, se metamorfoseó él mismo en un cocodrilo. Se dice que por medio de encantamiento, el ofendido jefe Egungún impidió al metamorfoseado Eggún retornar a su forma humana y lo obligó a echarse dentro de un estanque, y hasta que no diera debido aplacamiento a la ofensa que se le había hecho, no se le permitía salir del estanque y recobrar su forma humana original. Puede admitirse que mediante el uso de magia negra, el ofendido Egungún puede encantar a su ofensor. Pero que una verdadera metamorfosis tenga lugar es increíble, aun siendo real, habrá que detallarle a este tema muchísimo estudio.  Es muy probable de que sí, se transforme en un animal, pero es desde el punto de vista espiritual como decíamos anteriormente.  Hay formas de trances, como el de los Chamanes de México, y otras culturas, en el que la forma de su propio ser espiritual, está generalmente mitificada con un felino, a lo que se le denomina como Tótems.  Esto viene a ser, la verdadera naturaleza espiritual de la persona, que desde un plano astral, puede verse y enfrentarse incluso con ella, a fin de rectificar miedos y problemas que acusan a al mismo Chamán en sí.

 

En las más actuales y modernas ciudades Egungún, las ceremonias representativas de estas danzas de Egungún, están decayendo a una velocidad estrepitosa, debido a la cantidad de juegos, y costumbres occidentales  que se han introducido en el País. Pero por el contrario, hay etnias que actualmente lo que han hecho, es de reunir en una sola fiesta las demás que se realizan durante el año.   Dada así la posibilidad de no perder el rito cultural de Egungún, y celebrándola en el mes de Junio, a comienzos del Solsticio de Verano.

 

En Oyó y Awé, donde la adoración Egungún está muy protegida, la fiesta, es observada escrupulosamente.  En la misma, siempre aparecen gran número de Egungúns, y toda la ciudad se pone de  fiesta, la cual se alarga hasta los siete días consecutivos. Hay desfiles y juegos que duran siete días.  Esta celebración festiva la han denominado “ Festival Yoruba “, como promotora de la adoración a las almas de los muertos. Aunque es, en cierto sentido, un festival de luto por los mismos, es una fiesta alegre porque da una firme seguridad de que los espíritus de los muertos están vivos entre nosotros y son capaces, de manifestarse en forma de Egungúns, para recordarnos y sentirse aun, dentro del seno familiar.

Los Egungúns generalmente representan ceremonias, relacionadas con los ritos funerarios. En épocas recientes, los Egungún son considerados como un simples embaucadores, pues el respeto que generalmente se le ha dado ha disminuido considerablemente.  Se dice incluso que conversa con las personas, que pide ofrendas, incluso hablan en varios idiomas occidentales, como el inglés, alemán etc. Se sobreentiende, que si según estas culturas, la palabra Yoruba, significa  “ la palabra del Cielo “, es imposible e inadmisible, que en esa sociedad se hable otra lengua, o que se estime necesario el hacerlo. Por lo cual, un  Egungún real, no cometería ninguna de estas faltas, y mucho menos cambiará su dialecto, por un idioma.

 

Sin embargo, hay verdaderos Egungún, a fechas de hoy, que llevan bien la medida de lo que representan dentro de su sociedad, y que respetan y consideran dentro de su casta a aquellos, que durante toda una vida han demostrado el afecto por la tradición de su tierra.  Esto es, lo que causa que determinadas tribus, causen impresión hoy día en esos pueblos de Dios, de Orichas y de Eggúns.......